Algunos recordarán que en los ochentas salió una moda de usar una pulsera con potencial eléctrico denominadas como las pulseras Rayma Quartz. Otros la recordarán como la pulsera de las 2 bolitas de cuarzo. Estos objetos fueron la fiebre de cientos de adultos preocupados por mejorar su salud.
Según los fabricantes (el Grupo Rayma) la pulsera Rayma Quartz es un resonador de energía pasiva que ayuda a mantener el equilibrio entre las vías de fuerza del cuerpo humano que afectan a los músculos, articulaciones, órganos y bienestar general. Las celulas se comportan como diminutas “pilas” cuyo potencial eléctrico entre el interior y el exterior es del orden de 70 milivoltios en estado sano. Si las células enferman por infección, traumatismo, envejecimiento, o cualquier otra causa, pierden su reserva de energía, es decir, ” se descargan” como si de una pila se tratase. Estas pulseras Rayma devuelven los milivoltios perdidos para volver el equilibrio en nuestro cuerpo. Tras un largo proceso de investigación Grupo Rayma ha logrado combinar los conocimientos ancestrales de la Medicina Oriental, Ying y Yang, con la más avanzada tecnología sobre autoinducción.
Muchos creyeron esta labia en los ochentas y se enchufaron a esta fiebre. Es increible creer que a pesar de lo fea de la pulsera la misma fuera todo un éxito ochentoso. Muchos consideran las pulseras Rayma como una de las mayores estafas de los ochentas. Nunca se tuvo pruebas definitivas de que las pulseras mejoraban nuestra salud.
Cualquiera de nuestros abuelos, padrinos o tíos utilizaron esta vaina con la finalidad de mejorar su salud. Me acuerdo que cuando era un chamito y veía a algún adulto con esta pulsera pensaba que el tipo estaba muy enfermo y necesitaba esta pulsera para mantenerse sano.
Todavía se venden estos productos. Sin embargo no han igualado el éxito en ventas que obtuvieron en los ochentas. Si alguien usó estas pulseras le invito a que haga sus comentarios y nos digá cuál ha sido su experiencia…
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Julio 7th, 2008


Un clásico de los libros de bachillerato de Venezuela es sin duda los libros de Historia de Venezuela de Alberto Arias Amaro de la Editorial Romor. Estos libros eran un texto fijo para los primeros años de bachillerato. También se convirtió en uno de esos libros que se heredaban entre hermanos.
Con solamente ver la portada ya identificabas el libro. La portada siempre aparecía un mapa antiguo de Venezuela
Había 2 versiones del libro: Lecciones de Historia de Venezuela que iba desde la colonia hasta la disolución de la Gran Colombia en 1830 y la otra versión que era Historia Contemporánea de Venezuela que iba de 1830 hasta nuestros días. Cuando sacaban una edición nueva de la versión de Historia de Venezuela Contemporánea el único cambio de contenido era la foto del último presidente de Venezuela.
De verdad que este libro era muy completo. Aprender historia de venezuela con este libro era bien de pinga.
Gracias a Elder Gomez por publicar una de las fotos del libro en Facebook
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Julio 4th, 2008

Pienso en una novela romántica y la primera que encabeza mi lista es Corazón Salvaje. Como muchas de ustedes yo crecí en pleno auge de las novelas como plato fuerte de la programación, y me confieso soy una “NOVELERA”, ya ni recuerdo cual fue la primera novela que me comí completa.
La novela mexicana “Corazón Salvaje” fue un exitazo de Venevisión en Venezuela. Nos tenía a todas pegadas a la televisión entre las 1.30 hasta las 2.30, y aquellas más “fiebruas” nos quedábamos hasta las 3.30 cuando ponían el anuncio del próximo capítulo, con los avances. Tengo un montón de recuerdos sobre esta novela, pero antes, hablemos un poco de la historia.
Corazón salvaje es una novela escrita por la escritora mexicana Caridad Bravo Adams y publicada en 1957, parece ser que el libro es ligeramente distinto a la adaptación que Televisa hiciera en 1993 (digo parece porque no me he leído el libro, aunque sería una buena opción para el verano). Los cambios más significativos son que la historia original tiene lugar en Martinica y los nombres de los protagonistas han cambiado y se han adaptado para que su origen sea Español, como cabria de esperar en una historia que se desarrolla en el puerto de “San Pedro”, México y no Franceses, como lo sería si estuvieran en Martinica.
Según la wikipedia, han habido cinco producciones mexicanas basadas en el libro; dos películas y tres telenovelas, una de las cuales fue rodada en Puerto Rico. La última producción, es la que todos conocemos, fue la telenovela de 1993 protagonizada por Edith González como la Condesa Mónica de Altamira, el desaparecido Eduardo Palomo como Juan del Diablo y Ana Colchero como la Condesa Aimée de Altamira, con una duración de 80 capítulos.
Juan del Diablo, el prototipo de nuestro hombre perfecto (recio, valiente, fuerte, “mala facha”, mujeriego.. etc, con todos menos contigo que es, dulce, tierno, apasionado, honesto, etc..), es el hijo bastardo del gran señor Francisco de Alcazar y Valle, quien , por un accidente, muere antes de poder reconocerlo públicamente (de allí viene lo de “el diablo” porque al no tener apellido, Juan se inventa uno que intimide a la gente). Por eso Juan crece salvaje en las playas de San Pedro, mientras que su medio Hermano Andres de Alcazar es enviado a Francia, por su madre, para completar su educación, no sin antes arreglar su compromiso con una prima lejana de éste, Mónica de Altamira, hija del Conde de Altamira, que había muerto dejado a su mujer y a sus dos hijas en la pobreza.
Quince años después, Mónica, espera el regreso de su prometido, Andrés, para finalmente casarse, pero éste se enamora de Aimee, la hermana de Mónica, quien sin estar enterada de los planes de Andrés y ante la posibilidad de quedarse solterona se había hecho amante de Juan, pero al enterarse de los planes de Andrés, acepta encantada, porque no quiere perder la oportunidad de hacer un buen matrimonio. Aimee y Andrés contraen matrimonio mientras Juan esta de viaje, cuando éste regresa amenaza con hacer pública su relación entre él y la ahora esposa de su medio-hermano. Es entonces cuando comienza el romance entre nuestro protagonista y Mónica, quien se pone en medio para prevenir una tragedia. Como recompensa a su silencio Juan es reconocido públicamente como hijo de Francisco Alcazar, y finalmente Mónica se casa con Juan, según ella para evitar que su hermana y Juan cometan adulterio, pero la verdad es que ambos ya están “profundamente enamorados el uno del otro” (¿no es romántico?).
Pero el drama no termina aquí, porque antes de que cante el gallo, Andrés se entera del engaño de su mujer (ella tampoco lo disimuló ni un minuto) y junto con su madre, él y su mejor amigo urden todo un plan para hacer miserable a Juan y separarlo de Mónica, pensando que Mónica, pobrecita, se había sacrificado por él al casarse con un sucio marinero. El resto de la novela son las peripecias que nuestros protagonistas tienen que pasar hasta que al fin Andrés se rinde y los deja en paz.
El éxito de esta novela es que Eduardo Palomo y Edith González no “actúan” como Juan y Mónica, sino que “son” Juan y Mónica, y esta circunstancia es percibida por el espectador. La diferencia con otras producciones es que se cuidaron mucho los detalles, no solo el vestuario, locaciones, tomas exteriores, ambientación, etc., sino también se hacía énfasis en las miradas, la pasión, los besos…
Para el capítulo final Venevisión hizo un programa especial animado por Maite Delgado, se trajeron a los protagonistas y parte del elenco para que, entre comercial y comercial nos hablaran de los detalles que suceden fuera de cámara. Lo recuerdo como si fuera ayer, porque yo estuve allí!!!, claro, para ello me tuve que caer a golpes (casi literalmente) por mantener mi puesto y evitar que se me colearan durante las 12 horas que estuve fuera del canal de la colina esperando a que repartieran las entradas… como dice Mark Anthony; valió la pena!.
Eduardo palomo murió el pasado El 6 de noviembre de 2003, a los 41 años de edad a causa de un infarto fulminante. En julio de ese año, él mismo había confirmado que se estaba preparando la segunda parte de la novela que tan famoso lo había hecho, ¡que lastima!.
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Julio 2nd, 2008